31/03/08

España, de Manuel Vilas

Rosa Benéitez firma una crítica a "España", de Manuel Vilas.

En AFTERPOST

12/03/08

Nocilla Experience

NOCILLA EXPERIENCE,

La nueva novela de Agustín Fernández Mallo.

En Afterpost

06/02/08

La Grieta

Esta semana Afterpost publica "La Grieta de Javier Fernández", una crítica de Pablo López Carballo.

http://afterpost.wordpress.com/

27/01/08

Homenaje a Blancanieves

Hoy examinamos en Afterpost Homenaje a Blancanieves, uno de los cuentos más representativos del escritor Juan Francisco Ferré

http://afterpost.wordpress.com/

14/01/08

Afterpop

Esta semana en Afterpost comentamos Afterpop, un ensayo de crítica cultural de Eloy Fernández Porta.

http://afterpost.wordpress.com/

02/12/07

Boxeo sobre hielo

El blog de crítica Afterpost ha publicado un breve estudio de Boxeo sobre hielo, de Mario Cuenca Sandoval, uno de los miembros de la defenestrada Generación Nocilla.

http://afterpost.wordpress.com/

27/07/07

El Atlas literario según ABC


Fue en el Atlas Literario Español, un encuentro de jóvenes narradores celebrado el pasado junio, donde algunos periodistas identificaron y bautizaron a la Generación Nocilla. Otros periodistas como P.Garcia, del ABC, recalcaron precisamente lo contrario; las reticencias de estos escritores a ser considerados como una generación y las conclusiones de un encuentro donde se rechazaron pautas comunes más allá de las sociológicas.


Jóvenes narradores andaluces niegan la existencia de una nueva generación


Publicado por P.García en ABC el 26-6-07


«¿Una nueva generación de narradores andaluces?». La pregunta, no exenta de enjundia, fue una de las cuestiones que ayer se debatieron en Sevilla en el marco del encuentro organizado por la Fundación Lara y Seix Barral. Dentro de lo que se ha dado en denominar Atlas Literario Español, la respuesta dada por los participantes en este coloquio fue prácticamente unánime: «Existe un grupo de narradores andaluces que son nuevos pero no una generación». Así lo certificó el periodista y moderador de la convocatoria José María Bernáldez, quien se remontó previamente al fenómeno protagonizado por los «narraluces» en la década de los 70 para considerar que, en la actualidad, los jóvenes escritores andaluces «son tradicionales y prudentes» y que «son más las cosas que les separan que las que les une».

De esta última aseveración dieron fe cinco autores, entre ellos Luis Manuel Ruiz, quien, pese a no reconocer vínculos estilísticos o temáticos comunes, apreció aspectos, más o menos, coincidentes como el cosmopolitismo, que «nos ha hecho perder complejos». En este aspecto abundó Mario Cuenca al estimar que ese carácter cosmopolita les hace buscar sus referentes «más allá del medio geográfico próximo. Hay rasgos -dijo- que no son andaluces sino de nuestro tiempo».
Apoyo editorial

Cuenca, quien apuntó la tendencia a un discurso «fragmentario de la realidad», aludió a líneas «rupturistas y muy desarraigadas con respecto a generaciones pasadas», al tiempo que advirtió del riesgo de la banalización, algo sobre lo que el tiempo habrá de decir la última palabra.
José María Pérez Zúñiga, por su parte, reiteró que «no existe una conciencia de grupo; estamos demasiado preocupados aprendiendo de los mayores», si bien destacó el hecho de vivir en ciudades andaluzas, y no haber abandonado la Comunidad Autónoma para continuar escribiendo, así como el interés institucional y el de ciertas editoriales con proyección nacional en apoyar a estos jóvenes autores. Del mismo modo, se refirió al «buen momento» que vive esta narrativa y al «muy alto nivel de exigencia» de estos escritores, resaltando, sin embargo, que «compartimos los males del narrador actual» y, entre ellos, el «síndrome del papel impreso».
El carácter de trabajo en soledad que supone el ejercicio literario fue sacado a relucir por Pablo Aranda para poner sobre el tapete la contradicción que eso supone con un posible concepto de generación; denominación sobre la que bromeó Braulio Ortiz Poole al comentar: «Si hay una generación andaluza, a mí no me han invitado». El escritor señaló, no obstante, una inquietud en los nuevos narradores andaluces por renovar los planteamientos formales. A este respecto, José María Bernáldez mostró su discrepancia indicando que, «salvo el caso de Isaac Rosa, los novelistas andaluces no arriesgáis».

La presencia del nacionalismo en la narrativa fue otro de los temas que se abordaron. A diferencia de épocas pasadas y de otras comunidades españolas, los jóvenes narradores andaluces «estamos desprovistos, literariamente hablando, de intereses políticos; no hay ganas de pontificar. Lo que nos caracteriza como andaluces es la posibilidad de abarcarlo todo», manifestó Luis Manuel Ruiz; una afirmación que fue apostillada por José María Bernáldez al precisar: «El nacionalismo literario se resuelve viajando y leyendo». Dos actividades con las que se identifican estos jóvenes escritores, pues, según Luis Manuel Ruiz, «somos la primera generación que ha podido viajar, hay gente que habla varios idiomas... por lo que el paisaje se ha desdibujado», con todo lo que ello implica a la hora de ampliar horizontes.

El retroceso de la crítica literaria en Andalucía fue un punto sobre el que también incidió el moderador del debate. Con todo, y en opinión de algunos autores, «la mejor crítica se está haciendo hoy en Internet».


El Encuentro de Narradores termina sin conclusiones severas y con la diversidad por bandera


Publicado por P.García en ABC el 29-6-07


Ayer finalizó en Sevilla el Encuentro de Nuevos Narradores, «Atlas Literario Español», que el pasado lunes inauguró José Manuel Caballero Bonald. Durante tres intensas jornadas los participantes -medio centenar de escritores y críticos literarios- han debatido sobre diversas cuestiones de actualidad. Las jornadas han llegado a su término sin «conclusiones severas», según señaló la directora de Seix Barral, Elena Ramírez, quien destacó, no obstante, «puntos de vista comunes dentro de la diversidad». Según han puesto de manifiesto las jornadas, cada uno de los narradores «reconoce una selección personal de referencias e influencias y lleva su propia línea de antecedentes a cuestas. No hay voluntad de integración en un discurso común». En este sentido, «hay una gran atomización de posturas estéticas y una abierta oposición a la idea de grupo; descreen del concepto de generación».

Las pocas notas comunes «son coordenadas más bien sociológicas»: han crecido sin mitos, héroes ni utopías; es un grupo alejado de la responsabilidad política en su obra, y su creación tiene abierta influencia de otros lenguajes, como los audiovisuales en general.

Según indicó Ramírez, el posicionamiento de estos narradores al escribir está en las fronteras, «en la literatura híbrida que sólo reconoce los cánones tradicionales para poder renovarlos». En su opinión, muestran una voluntad de «querer escribir lo que les dé la gana defendiendo una literatura de calidad y lúdica con gran ambición literaria, en ocasiones con abierta intención experimental, que aboga por el fin de los límites, entre ellos los de los géneros, la variedad formal y la permeabilidad de influencias». Al hilo de todo ello, la directora de la citada editorial planteó que estos escritores «ponen en cuestión si la crítica actual cuenta con el andamiaje necesario para valorar las nuevas tendencias, que no sólo beben de la literatura».

La directora general del Libro de la Consejería de Cultura, Rafaela Valenzuela, clausuró el encuentro, calificándolo de «fructífero» por lo que supone como ámbito de reflexión y debate. Así, justificó el apoyo de la Junta a esta iniciativa argumentando que «desde las instituciones se debe apostar por la literatura más innovadora». Citó en este punto el proyecto de creación de unos «circuitos literarios estables» en Andalucía así como la colaboración con el ámbito editorial. Tomando como referencia el título del encuentro, apuntó a la visión de un archipiélago, conformado por las distintas propuestas literarias que han visto la luz dentro de este «Atlas» general.